EJERCICIO COMO HÁBITO DIARIO PARA MANTENER EQUILIBRADA TU SALUD ÓSEA

EJERCICIO COMO HÁBITO DIARIO PARA MANTENER EQUILIBRADA TU SALUD ÓSEA 

La fractura por fragilidad es una de las consecuencias más complejas que se puede presentar por una salud ósea desatendida. Esto genera una discapacidad que conlleva a un deterioro en la calidad de vida de los pacientes que sufren de enfermedades como la osteoporosis. Es posible prevenirla con medidas que se recomiendan para disminuir el riesgo de sufrir una fractura por fragilidad.  

El ejercicio es de vital importancia no solo a la hora de sobrellevar una patología como la osteoporosis sino también para mejorar el bienestar y la plenitud, realizando una actividad física que no implique riesgos, sino que al contrario se realice con una exigencia gradual, sin exceso, moderada y que permita de fortalecer tanto la parte muscular como la ósea.  

Los primeros ejercicios que se pueden llevar a cabo están relacionados con el equilibrio, su funcionalidad está directamente relacionada con evitar caídas, o fracturas futuras. En este tipo de movimientos se destacan algunas posturas similares al yoga, aunque es importante hacerlas con precaución, escuchando el cuerpo, y entendiendo hasta dónde puede llegar sin exigirlo.  

Algunos de los ejercicios recomendados incluyen pilates o el taichí, que incluyen movimientos de baja exigencia que pueden contribuir de manera considerable a la salud de tus huesos.

Aunque es importante llevar a cabo este tipo de actividades, también contribuye de forma notable realizar caminatas durante algunos minutos y tomar el sol de forma diaria. Una recomendación importante es asegurar una dosis de Vitamina D que día a día puedes disfrutar tanto en la mañana como en la tarde: existen 2 formas para que esto suceda y es través de salir a la calle a tomar el sol o por medio de una alimentación con una dieta que contenga esta sustancia.  

Además, puedes integrar a tu rutina de ejercicios algunos movimientos que impliquen flexibilidad donde puedas mover las articulaciones con algunos estiramientos donde tengas un calentamiento de los músculos, por ejemplo durante un período de tiempo de 10 minutos que sea de forma suave y despacio.  

Por otro lado, se debe consultar al médico tratante sobre los medicamentos formulados, pues algunos pueden aumentar el riesgo de osteoporosis. Entre ellos, se incluyen los corticoides que al tomarlos durante un tiempo prolongado pueden aumentar la probabilidad de sufrir la patología. Por eso la recomendación más precisa es asistir a una consulta sobre su uso, repercusiones o consecuencias. 

Hay que tener en cuenta que no solo el ejercicio como hábito día tras día es importante para tu salud ósea, sino también, una alimentación rica y balanceada. Por ejemplo, los frutos secos con leche enriquecida con algunos alimentos ricos en lácteos como (quesos, yogures o mantequillas) que contienen una importante cantidad de calcio. 

La adopción de estilos de vida saludable que incluya una alimentación sana y la práctica frecuente de actividad física promoverá un mejor estado de salud, y calidad de vida, ayudando a prevenir la aparición de osteoporosis y disminuir el riesgo de fracturas por fragilidad. De esta forma, podrás seguir compartiendo y desarrollando todas las actividades que siempre te han apasionado realizar; con tu familia, con tus amigos, disfrutando tu estado físico sin ningún tipo de deterioro.