Factores de riesgo

Factores de riesgo

Factores como la edad, antecedentes familiares, enfermedades endocrinológicas y la reproducción de hormonas sexuales son vitales para prevenir afectaciones en la salud ósea.

Edad: para ambos sexos, aumenta la probabilidad desde la sexta de década de la vida. Antecedentes familiares: la tendencia a tener osteoporosis es hereditaria. Enfermedades endocrinológicas: como hipertiroidismo, hiperparatiroidismo, déficit grave de vitamina D, patologías de las suprarrenales son causas de pérdida ósea rápida e intensas. Reducción de hormonas sexuales: la disminución de estrógeno durante la menopausia es uno de los principales factores de riesgo, pero también ocurre en enfermedades que producen baja de estrógenos en mujeres jóvenes como quimioterapias y anorexia nerviosa. En los hombres en cambio, puede pasar por la baja de testosterona, hecho frecuente a partir de los 65 años. Bajo consumo de calcio: este mineral es fundamental para el desarrollo de tejido óseo y debe ser consumido durante toda la vida, principalmente a través de los alimentos. Los lácteos son la fuente principal. Los vegetales verde oscuro, como brócoli o berros, y legumbres, contienen cantidades pequeñas; las almendras tienen un aporte mejor pero suelen ser muy calóricas. Para que el calcio que consumimos se absorba, es necesario tener niveles adecuados de vitamina D que se obtiene por exposición solar o por toma de suplemento farmacológico. Sedentarismo: la actividad física, sobre todo con pequeñas cargas de peso, favorece la remodelación ósea. Además, fortalecer la musculatura reduce la posibilidad de sufrir lesiones, caídas y fracturas.