Riesgos – Salud Pública

Riesgos – Salud Pública

En América Latina, Colombia tiene una de las prevalencias más altas de osteoporosis (33%) y la más alta de fracturas vertebrales para personas mayores de 70 años (22%).

En América Latina, Colombia tiene una de las prevalencias más altas de osteoporosis (33%) y la más alta de fracturas vertebrales para personas mayores de 70 años (22%). Según estudios de carga de la enfermedad en la región en 2015, se espera que en 2030 aumenten el número de fracturas por fragilidad en un 70% en Colombia si no se mejora la prevención, promoción de la salud, la autonomía y funcionalidad a través de sistemas de soporte sociosanitarios para atender el envejecimiento. Solo previniendo la pérdida de masa ósea será posible afrontar el reto de afrontar eficazmente este importante problema de salud pública. Hay tres componentes principales de una estrategia preventiva eficaz. El primero es garantizar que se logre un pico de masa ósea óptima durante la infancia, la adolescencia y la edad adulta temprana. Aunque gran parte de la masa ósea máxima está determinada por la influencia genética, hay otros factores importantes sobre los que uno tiene control. Estos incluyen una ingesta adecuada de calcio en la dieta, buena nutrición, ejercicio y suficiencia hormonal. El segundo aspecto de la prevención es el mantenimiento de la masa ósea adquirida. El mantenimiento de los huesos requiere una ingesta adecuada de calcio y ejercicio, así como evitar el tabaco y el alcohol en exceso. Ciertas enfermedades (es decir, hipertiroidismo) y medicamentos (es decir, esteroides, anticonvulsivos) tenderán a erosionar los depósitos de hueso en cualquier momento de la vida. El tercer aspecto de la prevención es contrarrestar el proceso de pérdida ósea relacionada con la edad que se produce después de los 40-45 años. En las mujeres, la menopausia acelera notablemente la pérdida ósea. Las medidas para asegurar que la pérdida ósea se minimice durante los años intermedios y más allá incluyen una nutrición adecuada (vitamina D y calcio) y suficiencia hormonal. Para las mujeres, la terapia de reemplazo hormonal es un estándar de oro porque detiene la pérdida ósea asociada con la menopausia. Con este enfoque de tres fases, que requiere una atención constante a la salud ósea durante toda la vida, se puede minimizar el riesgo de desarrollar osteoporosis y sus complicaciones.